Líneas básicas

El rasgo más sobresaliente, que diferencia el arreglo floral japonés de todos los restantes, es la predilección por las formas lineales, tan característica de todo el arte oriental.
En Occidente se ha destacado siempre la cantidad y colores de los materiales, dedicando principalmente la atención a la belleza de las flores. La cultura japonesa, sin embargo, confiere mayor importancia a la línea del arreglo. Ha concebido este arte con inclusión de los tallos, las hojas y ramas, y por supuesto las flores, pero no como elemento principal.
El Ikebana es una composición lineal, si las ramas se disponen en una armoniosa línea fluida, suscitan un atractivo mayor al que puede despertar un conjunto de capullos, por hermosos que sea su color y forma.  Todos los elementos utilizados en la construcción deben ser de origen orgánico, ya sea ramas, hojas, hierbas, o flores.
Un ikebana se realiza siempre in situ, en el lugar en el que va a estar, no se pueden transportar. Está hecho para un espacio específico, y con un estado de ánimo concreto. Es siempre único y efímero, nunca lo repetiremos igual aunque usemos los mismos materiales.  A la persona que practica ikebana se le llama ikebanaka.
Todo Ikebana, esta compuesto por tres líneas básicas y fundamentales que constituyen la base del arreglo floral, este principio tiene su origen en el budismo y es un principio espiritual.
Este  "Principio del Tres" (como concepto cósmico), está representado por tres líneas maestras de diferentes alturas que rigen el universo: el Cielo, la Humanidad: el Hombre/Mujer y la Tierra. 
Todos los estilos de ikebana tienen en común este principio espiritual. Dividen en tres planos la composición con un mismo simbolismo: arriba el cielo ( lo espiritual), abajo la tierra ( lo material) y entre ambos la humanidad, punto de unión entre lo material y espiritual.
Los elementos vegetales se colocan de acuerdo a unas reglas de ángulo y medida, pero en contra de lo que se pueda pensar, estas reglas no aportan rigidez ni monotonía, nos ayudan a comprender el equilibrio, la forma y el concepto del espacio. Propician  habilidad y concentración, esta última básica para la práctica.
Las tres líneas principales que simbolizan el Cielo, la humanidad y la Tierra, forman el armazón sobre el que se construye toda la estructura de un Ikebana. Cada escuela les asigna un nombre:
  • La escuela Ohara denomina a las tres líneas: Shu, Fuku, Kyaku.
  • La escuela Ikenobo: Shin, Soe, Tai.
  • La escuela Sogetsu: Shin, Soe, Hikae.
  • La escuela Enshu: Shin, Gyo, Tome.
Esta última escuela es  la que vamos a seguir en el blog, y en la que vamos a desarrollar la colocación de estos elementos. Las tres líneas básicas van acompañadas de otras que las refuerzan y comparten estos planos.
La línea más importante es el tallo que representa el Cielo, y que a menudo, es llamado primario o “Shin”. Este constituye la línea central de todo el arreglo. Para este fin, en consecuencia, se debe escoger el tallo más alto y fuerte y es el primero en colocarse. Representa lo espiritual.
Le sigue en importancia el tallo secundario o “Gyo” que simboliza la Humanidad. Esta colocado de manera que proporciona el efecto de un desarrollo oblicuo proyectado por delante de la línea central. Debe tener aproximadamente dos tercios de altura del tallo primario y hallarse inclinado hacia este último.
El tallo terciario o “Tome”, que representa a la Tierra,  es el más corto y esta dispuesto hacia el frente o ligeramente hacia el lado opuesto de la base de los dos primeros. Es la parte más baja de nuestra composición, simboliza las cosas materiales, se suele utilizar un material distinto a los dos anteriores.
Con estás tres líneas definimos  el principio de tres pero introducimos otros elementos:  
"Hikae": como refuerzo del Shin, colocamos esta segunda rama , detrás del él , en una altura y posición más baja. Shin y Hikae son del mismo material. Si el Shin es el universo, el cielo, el hikae sería: mi universo, mi cielo.
"Do": representa a la persona que hace el ikebana, para el Do utilizaremos la flor elegida en nuestro arreglo. El Gyo es la humanidad y el Do la persona. El numero de flores es siempre impar, siendo el dos el único número par permitido, representa el yin y el yang.  No debemos emplear 4 flores iguales, tampoco 4 hojas en una rama. El motivo es que el número 4 simboliza la muerte, y no hay porque representarla en nuestra composición
El Do, puede llevar algunas pequeñas flores de refuerzo que serán Soe de Do.
El resto de ramas también pueden llevar “soe”, estos complementos o “soe” acentúan la rama principal , son toques de algún material ligero,  acompañamiento si la composición lo requiere. En un mismo arreglo, no pondremos complementos a todas las líneas.
Otros elementos:
UCHI-DO-NAGASI (la rama que corre): se ubica en sentido contrario al Gyo y con una proporción similar.
KOSMI (el rinconcito) se sitúa entre el Shin y el Gyo y detrás del Do, es un  pequeño punto entre ambos.
El espacio más importante en un ikebana es precisamente los huecos que separan las distintas líneas que lo componen. Hay profesionales de ikebana que  hablan de “dejar espacio para que la brisa pase y agite las ramas”.  A este vacío lo llamamos : "KU". 
Es el espacio vacío él que da equilibrio a la composición. El ikebana enseña a ver de una forma nueva y a apreciar la sencillez. Su práctica empuja a quien lo practica a utilizar menos materiales para mostrar claramente la belleza de la línea o la forma.
Un arreglo puede estar orientado hacia la izquierda o hacia la derecha, esto lo determina la línea del Shin, depende de la forma natural de la rama o de la elección que hagamos de acuerdo al espacio y la forma. Algunas escuelas lo llaman Hongatte y Gyakugatte. 
 A nivel gráfico, representamos  cada línea con una rama pero esto no tiene que ser así en nuestro arreglo. Hay que pensar que estamos simbolizando puntos en el espacio y un tallo muy ramificado pueden representar más de un elemento.
Podemos ubicar los elementos de distintas formas: rectos, curvos, inclinados, incluso en cascada, buscando siempre la armonía y el volumen, pero siempre desde la asimetría. Hay que aprovechar la forma y movimiento de cada rama, y  las flores sacarlas del centro de la composición, tienen que saludar a la persona que lo contempla.

3 comentarios:

  1. Excelente artículo. Gracias.

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    1. Gracias a ti por visitar el blog. Un saludo

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  2. Me encanto su artículo, toda esta información es increible! pero lo que mas me encantó fueron esos arreglos tann sencillos pero con tanto significado. Gracias por compartir

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