Aprovechando restos de poda de palmera, he utilizado las vainas para el Shin y el Hikae, las ramas de los frutos para el Gyo y el Tome, y una rosa bicolor, en naranja y amarillo, para el Do.
Con la piel de la palmera he formado el recipiente, tomando como base un jarrón de cristal.
He querido resaltar el conjunto de tonos tierra, únicamente quebrados por el toque verde de la hoja de la rosa.